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Reseña y
situación de Ferrobaires

Ferrobaires es una empresa de transporte de pasajeros que pertenece al
estado de la Provincia de Buenos Aires dentro de la órbita del
Ministerio de Infraestructura, Vivienda y Servicios Públicos como un
organismo autárquico. Comenzó a operar servicios en la provincia de
Buenos Aires -y parcialmente en La Pampa- al desaparecer Ferrocarriles
Argentinos el 10 de marzo de 1993, asumiendo de esta forma la
continuidad de algunos trenes de larga distancia que abandonó el Estado
Nacional.
Los trenes que opera Ferrobaires actualmente (excluyendo las
cancelaciones recientes) son los que salen de Plaza C. a Pinamar, Mar
del Plata, Miramar, Tandil, Bahía Blanca/C. de Patagones vía Lamadrid, Bahía Blanca vía
Pringles y Bolívar/Daireuax; de Once a Bragado, Carlos Casares, Pehuajó
y Lincoln y de Retiro a Junín/Alberdi.

Utiliza en gran medida vías concesionadas a empresas de carga y
pasajeros locales, pagando un “peaje” por su uso (aunque se paga
irregularmente) y posee cinco líneas propias: A. Korn - Miramar, Gral.
Guido - Pinamar, Gral. Madariaga - Vivoratá (nunca utilizado), Emp.
Aguará - C. de Patagones y Emp. Lobos - Bolívar.
A pesar de contar con una herencia de material rodante de calidad y una
gran variedad de instalaciones, con el pasar de los años los servicios
experimentaron una notoria degradación, tanto en extensión de ramales
utilizados como en calidad del material rodante y servicio en general,
descontando eventuales rehabilitaciones ó aisladas inversiones en
reparación de coches y locomotoras.

Obviamente, también hubo factores externos que jugaron en su contra, ya
sea el mal estado de las vías concesionadas (por ej., tramos del ramal a
Santa Rosa ó Quequén), problemas presupuestarios internos ó constantes
inundaciones en algunos ramales.
Se pueden nombrar como logros destacados -al margen de su propia
existencia y beneficio a muchos pueblos aislados-, la reconstrucción de
la vía entre Madariaga y Pinamar, el mantenimiento de personal y
boleterias habilitadas en muchas estaciones intermedias, la obtención de
concesión del ramal a Bolívar, ó el constante sostenimiento del tramo A. Korn - Mar del Plata, pudiendo correr trenes a más de 100 km/h. en buena
parte del recorrido (es muy destacable la preservación del sistema de
señalamiento y bloqueo original, mientras ha desaparecido en el resto
del país en manos de empresas privadas).

En
febrero de este año, se anunció que esta empresa pasaría a ser
administrada por el Estado Nacional. Así quedó establecido a partir de
un acuerdo que firmaron ambas jurisdicciones en la Casa Rosada. La
medida obedece a la falta de financiamiento por parte de la
administración de Felipe Solá para hacer frente a los costos que demanda
el mantenimiento de los servicios. Es evidente que para mejorar el
servicio es necesaria una fuerte inversión, que afrontaría la Nación
luego del traspaso.
La
transferencia del servicio no será inmediata. Se supone que seis meses
después de este acuerdo (o sea, a partir de Agosto de 2007) se formará
una unidad de gestión para reorganizar la operatoria de forma
provisoria, aunque esa fecha se puede adelantar. Actualmente, se estaría
haciendo un inventario de los bienes de la empresa y una evaluación de
las inversiones necesarias.

¿Qué tiempo se
vive hoy?
El
Gobierno prometió mejorar la red y no cancelar ninguno de los servicios
actualmente existentes. Pero por otro lado, Ferrobaires, bajo
explicaciones de "crisis de tracción", comenzó a
cancelar servicios de forma sorpresiva en los últimos días.
Desde las estaciones del interior (único lugar donde aún atienden el
teléfono) informaron que no hay locomotoras disponibles para correr los
trenes. Pareciera que, sabiendo de su anunciada desaparición, la empresa
se está despidiendo con lo mínimo indispensable, hay un desgano y
desinterés elocuentes: basta con ver las novedades de los últimos dos
meses para deducirlo.

Ahora
bien, lo que todos se cuestionan es un factor crucial: como dijimos
recién, el Estado prometió "no cancelar ninguno de los servicios
actualmente existentes". Entonces, la pregunta es: ¿desde que momento se
establecerá cuales son los "servicios existentes”, viendo la cantidad de
cancelaciones recientes?. ¿No será que luego “asumirán los servicios
existentes” dando por descontado los desaparecidos recientemente?.
Desde la coherencia, se supone que se mantendrán los servicios y
frecuencias vigentes en el verano pasado: imaginen... ¡sería un
despropósito y un fatal retroceso decir “a Pinamar por ahora no va a
haber tren porque estaba cancelado cuando asumimos”, sabiendo que se
trata de un servicio desaparecido hace pocos días y, en teoría, de forma
provisoria!.
A muchos viajeros que no conocimos los trenes de F.A., Ferrobaires nos
permitió vivir la experiencia de viajar en tren de larga distancia y
conocer toda su
magia... vivimos muchas historias arriba de los “CT” y nos deleitamos al
viajar a 30 km/h por el ramal a Bolívar contemplando remolinos de pasto
y polvo en los estribos… momentos inolvidables… pero que algo tiene que
cambiar en la provincia es algo que sabemos desde el primer día. Este
traspaso está creando muchas expectativas, y debería ser el puntapié
inicial para mejorar, en plazos razonables y sin más reducciones. El
tren tiene que recuperar su operatividad. Hay mucho potencial que
continua dormido y debe al fin despertar. Comenzó la cuenta regresiva…
S A T (7 de mayo de 2007)
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